Las piedras de afilar son básicas para mantener un buen corte en nuestras herramientas, como cuchillos, formones o tijeras. Existen muchos tipos diferentes de piedra, pero las más comunes –y antiguas- son las piedras de afilar al agua. Hoy analizamos una de las marcas más conocidas de nuestro país en este tipo de piedras: A Pedra Das Meigas. Empezamos.

A Pedra Das Meigas

Dentro del amplio abanico de piedras de afilar y chairas que nos ofrece A Pedra Das Meigas, hemos seleccionado el kit 120. Se trata de un set de 3 piedras al agua con un grano de 700, 1200 y 6000. Cada una mide aproximadamente 27cm de largo, 7 de ancho y 3 de grueso. Se trata del kit más completo de la marca y uno de los más recomendados. Y es que esta selección de piedras es una de las más equilibradas del mercado, tanto por dimensiones, como por tipo de grano y precio. Con ellas podemos cubrir prácticamente todo tipo de afilados, sin tener que desembolsar grandes sumas de dinero. Este kit presenta un precio total de 44€, mientras que una única piedra combinada en marcas como Zwilling es más del doble.

Cada piedra presenta una consistencia fuerte y resistente a golpes. El grueso nos garantiza una larga vida útil, ideal para espacios profesionales donde es necesario un afilado diario constante. Además, el kit 120 incluye una base de espuma antideslizante de color negra, algo sencilla, que permite una mejor fijación durante el afilado. Así también, este juego de piedras viene acompañado de un libro de instrucciones y consejos de utilización. Es un punto muy positivo ya que las piedras de otras marcas normalmente suelen venderse sueltas, dando por hecho que el comprador ya sabe utilizarlas.

Por otro lado, la presentación es mejorable. El blíster de plástico desvirtúa la calidad de estas piedras, si bien no podemos pedir más este precio. Aun así, la forma del envase permite utilizarlo como base para sumergir las piedras antes del afilado, pudiéndolas llegar a cubrir totalmente.

herramientas para cocina chuchillos

Funcionamiento de las piedras de afilar

Siguiendo las instrucciones, estas piedras presentan una escala de afilado. Cada una viene marcada con una etiqueta con el tipo de grano y función: 700 para desbaste fino, 1200 para afinar y 6000 para el pulido final. Esta indicación nos permite evitar posibles confusiones, sobre todo si el afilado será realizado por personas diferentes. Además, las etiquetas resisten bastante bien al agua y no se despegan con facilidad.

En nuestro caso, hemos querido probar las piedras con un cuchillo de altas prestaciones: el Wüsthof Classik Icon, una gama que también analizamos hace unas semanas. La dureza de su acero junto a su filo especial pueden ponérselo difícil a estas piedras. Además, no hemos optado por un cuchillo tipo chef, que por sus dimensiones permite un afilado cómodo. En este caso, hemos preferido una puntilla, con una hoja de 12 cm, similar al de cualquier cuchillo de mesa.

piedras para un mejor afilado cuchillo

Análisis y conclusiones

Sacamos las piedras del envase y las mojamos en agua, una a una, dentro de un recipiente. Nuestro consejo es que las mojes bien ya que son grandes, llegándolas a sumergir completamente si vas a afilar varios cuchillos. El agua permite liberar paulatinamente el poro de la piedra, mientas que en seco rallará más bruscamente la hoja.

Cogemos la piedra de 700, completamente mojada, y la colocamos estirada sobre la mesa. Aquí podemos utilizar la base de espuma que acompaña el kit o una estora de fácil secado. Con agua todavía en la superficie de la piedra, sujetamos el cuchillo con una mano y lo apoyamos sobre la piedra. El filo del cuchillo debe estar en consonancia con el grado de inclinación de este sobre la piedra. Si la hora va paralela a la piedra rallaremos y deformaremos el filo. Lo mismo sucederá si la hoja va demasiado levantada. Para evitarlo, es aconsejable tener paciencia, ayudarse de las dos manos y seguir el conducir el cuchillo manteniendo la inclinación del filo que trae de serie. Puede que te cueste un poco al principio, pero es una tarea mecánica que requiere tacto y cuidado.

Pasamos el cuchillo 3 veces por cada lado. Si la hoja está muy mellada, deberemos repetir el proceso hasta corregir la hoja.

Una vez hayamos acabado con la primera piedra, limpiamos el cuchillo y realizamos lo mismo con la de grano de 1200 (afinado). Es importante mantener limpias las piedras y el cuchillo, sobre todo en el paso de una piedra a otra. Ello nos permitirá evitar transferir pequeños granos de una piedra a otra y así mantener las propiedades de cada una.

Finalmente, volvemos a repetir el paso con la piedra de 6000. En el pulido final, deberemos pasar más veces ya que el grano es muy fino. Como mínimo, lo recomendable seria unas 6 u 8 pasadas. Puedes realizar la prueba del papel o pelar un tomate para saber si el afilado es el deseado.

prueva de a pedra das meigas

En nuestro caso, podemos decir que el kit 120 de A Pedra Das Meigas presenta una excelente relación calidad precio. Es un producto ideal para uso doméstico o profesional y resistente a las exigencias del día a día. Su peso y dimensiones mantienen de por sí bastante bien la piedra durante el afilado. Aunque el embalaje es mejorable, cumple con los requisitos, si bien echamos en falta un soporte o caja de madera que sirva como soporte. Así también, nos hubiese gustado una piedra con un grano más fino, de 10.000 o 12.000, para conseguir un resultado redondo. En este caso,  A Pedra Das Meigas no cuenta con piedras de afilar de este tipo, al menos por ahora.