Enérgica, luchadora, ingeniera, honesta y amante de la sostenibilidad. Ana Bridgewater es la ceramista de moda y todo un icono de la nueva generación maker. Fundadora del proyecto Abalon, es conocida por sus impresionantes velas. Ana elabora con mimo y delicadeza cada una de sus piezas, combinando como nadie porcelana, oro y cera. De sus manos salen verdades obras de arte, algunas de las cuales se han expuesto en Estados Unidos, Reino Unido y España. Recientemente, una de sus diseños fue elegido como foto de portada para la edición del Handmade Britain Kew 2018.

Hoy  presentamos la parte más humana y original de Abalon. Durante unos momentos, esta joven ceramista de origen español abandonó el frenético ritmo de tu taller para compartir sus experiencias personales y profesionales con nosotros.

 Abalon candles

Porcelana y velas de Ana Bridgewater – Abalon

¿Cómo te definirías como ceramista?

Considero que tengo una conciencia técnica muy alta. Creo que, por lo general, los artistas tienen una visión más visual y harmónica, pero en mi caso puedo tener una perspectiva más gris e industrial.  Mi educación ha ido muy ligada a la ingeniería  y esto me ha hecho entender los procesos por los  que pasan los materiales con los que trabajo. Así, he llegado a desarrollar mi propio sistema de trabajo, mi manera de ser ceramista.  A veces pienso que esto puede haber influido en la estética de mis obras, dándoles un aire más “masculino”  e industrial.

 ¿Cómo empezó tu afición por la cerámica?

Empecé la carrera de bellas artes en Bilbao y allí tuve mi primer contacto con el barro. Fue ese el momento en que decidí que esto era lo que quería hacer. Además, tuve la suerte de que mi mejor amiga en la universidad dirigía un taller de cerámica en Bilbao.

Durante mucho tiempo estuve aprendiendo cerámica en diferentes sitios. Recuerdo la felicidad de levantarme cada día y saber que había quilos y quilos de cerámica y gres que podía utilizar. Literalmente vivía entre cerámica.  Así, empecé a hacer mis primeras piezas, jugando hasta encontrar una forma de expresión.

 ¿Cuál es el origen de Abalon? ¿En qué momento empezaste a realizar velas?  

Las primeras velas que hice no fueron para venderlas, eran el regalo para mi familia el día de mi boda. La vela era mi concepto del amor: la porcelana representa un corazón translúcido que late y el filo de oro simboliza la unión con la alianza. Amo la porcelana por su translucidez, por ello la combiné con mi pasión por la luminaria. Creé mi propia porcelana, mezclándola con celulosa para conseguir una mayor transparencia.  De aquella prueba salieron 80 piezas bien y unas 200 con errores. Desde entonces, he ido aprendiendo y mejorando, hasta crear esta empresa, Abalon, con la que llevo ya 3 años.

Para mí siempre ha sido muy importante que todo el proceso y el producto final sea sostenible y respete el medio ambiente. Por este motivo, todas nuestras velas están hechas de aceites esenciales como la lavanda, canela, bergamota… Estos componentes proceden de una destilería de Inglaterra.  Así también,  el packaging que utilizamos es totalmente biodegradable y ajustado a las cantidades de cada pedido para reducir el impacto.

Ceramic Abalon process

Hemos podido ver que tenéis un calendario muy concurrido, con varias ferias y eventos. ¿Qué tipo de clientes suele tener Abalon?

Mis clientes principales son galerías, boutiques, diseñadores de interiores…  y en general gente que conoce y aprecia el diseño. Por ejemplo, ahora estoy a punto de entregar 12 piezas a un estudio de interiorismo de fama internacional.

En mi trabajo diario y a base de ir a ferias, conozco muchas personas que trabajan en el mismo ambiente y acabas creando un network muy importante. Sabes que estas personas están detrás, que te entienden y que saben que el producto se crea a partir de polvo, como si fuera magia.  Es en este network, a base de enseñar lo que hago y explicarlo, cuando la gente acaba entendiendo lo que hay detrás de mis productos, lo que representan. Por este motivo, la comunicación es básica en nuestra empresa. Y es que para Abalon no es solo comunicarlo lo mejor posible, sino  también clavarlo.

¿Cuál es vuestro punto fuerte? 

Al ser una empresa con un equipo pequeño tengo un control total de la producción y eso me da flexibilidad y capacidad de adaptación. Si ahora contase con un equipo más grande, me supondría mayor responsabilidad y el barco podría desestabilizarse con un simple error. Creo que es gracias a esta rapidez  que nos defendemos los makers.

Por otro lado, nos estamos enfocando cada vez más en comunicación, aunque implique reducción del tiempo creativo. Supone una inversión y un riesgo pero es importante para que nuestro proyecto sea cada vez más sostenible económicamente.

 En los últimos años hemos podido ver una notable recuperación de la cerámica hecha a mano. Encontramos más talleres artesanales, más ceramistas y más clientes que buscan este tipo de productos. ¿Cuál crees que es el papel del ceramista en la sociedad contemporánea?          ¿Hacia dónde crees que evolucionará la cerámica artesanal?

La cerámica siempre ha sido y será el material que llevará lejos a la humanidad. Es el material que se encuentra en mayor masa en la tierra y además es muy fácil de trabajar. Si la energía se abaratase, podríamos tener todos un horno en casa que podríamos enchufar y crear nuestros propios utensilios. La cerámica es un producto que podemos utilizar para casi todo. Es un material verde que tiene una vida hasta que se rompe, luego se descompone y se convierte en arena y se vuelve a iniciar el ciclo. De piezas residuales,  a veces restauro mis piezas con otras piezas. Es parte de la diversión del artesano.

 Para acabar la entrevista, ¿qué consejo darías a un  joven artesano  que quiera emprender?

Que tenga muy claro desde un principio que este trabajo es el amor de su vida y que se muere si no lo hace, porque va a haber momentos muy duros y le va a cambiar la vida. Es importante tener alguien cerca que le pueda ayudar económicamente para empezar y tener muy claro que va a trabajar como nadie. Como cualquier negocio que empiece, tiene que plantearse cuánto le va a costar los 2 primeros años y hasta le diría un 3r o 4o. Y que tenga en cuenta que, de lo que ha calculado, va a haber un 30 % más de coste.

Porcelain ceramist london

Finalizamos aquí nuestra entrevista. No queremos despedirnos sin antes agradecer la participación y colaboración de Ana Bridgewater, quien con paciencia y honestidad, nos ha respondido todas nuestras preguntas.

Nos vemos en el próximo post 😉