Cuchillos, alambres, esponjas, moldeadores, agujas,… si estás empezando en el mundo de la cerámica, es probable que ya hayas descubierto que existe un la gran variedad de herramientas. Como si de un estuche de cirujano se tratase, estos útiles de formas variopintas serán tu mejor aliado en todo tipo de operaciones. En este post te ayudamos a elegir las principales herramientas básicas para ceramistas. Con ellas, podrás empezar a realizar la mayoría de trabajos sin arruinarte en el intento.

espatulas y alambres para arcilla

Herramientas básicas para ceramistas y alfareros

Trabajar la arcilla requiere mucho pulso, dedicación y paciencia. Muchas veces, se nos olvida que trabajaremos con barro, por lo que la limpieza e higiene son fundamentales. Si queremos realizar una pieza con acabado fino y elegante, el primer paso será comprar:

1 – Delantal y toalla

 Si quieres ser un profesional de la cerámica, deberás perder el miedo a ensuciarte. Vestir con ropa cómoda y protegerse con un delantal largo es fundamental en cualquier taller, seas profesional o aprendiz. Además, el uso de toallas es ideal, sobre todo para lavar las manos y depurarlas de impurezas que podrían dañar nuestra obra durante el torneado. En este caso, las toallas de algodón son la mejor apuesta ya que absorben bien el agua, son asequibles y están disponibles en diversos tamaños. Nuestra recomendación es que lleves contigo siempre dos, una para las manos y otra más grande para las piernas o rodillas.

2- Alambres de corte

Existen diversos materiales y tamaños, por lo que, según el volumen de arcilla que consumas, puedes invertir más o menos. Lo normal es que sea un cable o hilo atado a un mango de madera en cada extremo. Una de las opciones más económicas y utilizadas es el hilo de pescar y una pinza de madera. Si desmontas la pinza, puedes utilizar cada parte como mango y atar ahí los extremos del hilo de pescar. Con él, podrás cortar los bloques de arcilla o dividir/separar piezas en el torno.

3- Esponjas

Además de limpiar, las esponjas son una herramienta ideal para gestionar la cantidad de agua. Sea natural o sintética, con una esponja mediana podrás distribuir el agua, así como absorber la que sobre. Son muy útiles en la primera fase del torneado, cuando colocamos el bloque de arcilla sobre el torno y empezamos a levantarlo. En ese momento, contar con la cantidad de agua adecuada es crucial. Si está demasiado seco la arcilla no girará y se nos romperá, y si está demasiado líquido, se nos deshará como un helado.

4- Raspadores

Durante el torneado, la principal “herramienta” son las manos. Según cómo coloques tus dedos y la presión que ejerzas podrás obtener una u otra forma. Para ayudarte, sobretodo en piezas grandes (jarrones, ollas, tiestos,…) puedes utilizar un raspador. Es una pieza plana de madera, plástico o acero inoxidable, con un tamaño similar al de una pastilla de jabón. Con la mano y utilizando su perfil, podrás dar una forma concreta a la pieza que estás torneando. Según la forma del perfil, conseguirás hundir o levantar una forma concreta en la arcilla, pudiéndola reproducir fácilmente en otras piezas.

pinceles y esponjas para taller ceramista

5- Alambres y punzadores

Son los útiles más frecuentes… y también los más variados. Se trata de una pieza de metal con un extremo afilado conectado a un mango. Al igual que las gubias para tornear la madera, estas herramientas básicas nos ayudan a ejecutar formas con gran precisión y detalle. Para hacernos una idea, es el equivalente de la espátula de un escultor. Por ello, es lógico que exista un amplio abanico de formas.

Cabe señalar que muchas de estas herramientas se venden en kit, es decir, en paquetes con varias formas. A día de hoy existen opciones muy económicas, por lo que podrás tener un surtido de alambres y punzones completo por muy poco dinero. Las formas más esenciales son la de ajuga y la de repujador. En cualquier caso, procura que no se repitan y tengan un tamaño cómodo para trabajar. A medida que vayas realizando tus proyectos de cerámica, verás que formas utilizas más y en cuales deberás invertir en calidad.

6- Moldeadores de madera

Tanto si utilizas torno como si moldeas a mano, estas herramientas son elementales. Son pequeños listones de madera, muy delgados, con un extremo al que se le ha dado una forma concreta. Tienen el tamaño de un lápiz y como en los alambres y punzadores, existe una gran variedad a un precio asequible.

Estas herramientas básicas se utilizan para múltiples tareas, algunas tan importantes como unir con precisión diversas capas de cerámica o realizar una hendidura decorativa. Además, al ser de madera son más elásticas que el acero o el plástico, algo a tener en cuenta cuando trabajamos con un material tan maleable como la arcilla.

7- Espátulas

Similares a las anteriores, las espátulas para ceramistas son similares a las de pintor. Tiene un mango de madera y un extremo metálico plano, muy flexible, que se utiliza para dar forma, añadir o quitar arcilla. Según su forma, también podrás utilizarlo como raspador plano aunque deberás utilizarlo con cuidado: si presionas demasiado, puede actuar como cuchillo y cortar la pieza.

8 – Pinceles

Al igual que las esponjas, los pinceles son muy útiles para retener pequeñas cantidades de agua. Con tacto y paciencia, podemos difuminar pequeñas impurezas o uniones, realizar retoques o pintar nuestra pieza con el color que deseemos. Por ello, te aconsejamos que tengas 3 o 4 pinceles –como mínimo- y de tamaño diverso. Si asignas cada pincel a una tarea concreta, mejorarás tu técnica y evitarás tener que limpiarlo cada vez que pases de la arcilla a la pintura.

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En cualquier caso, es importante que a medida que vayas perfeccionado tu técnica, destines más recursos a aquellas herramientas que realmente utilizas. Da mucha rabia tener que cambiar una herramienta que dominabas a la perfección. Aunque todas estas herramientas son básicas para cualquier ceramista, en algunas deberás invertir más si quieres conseguir un acabado profesional y acorde a tu estilo.

Esperamos haberte ayudado 😉

Nos vemos en el próximo post!