¿Qué es la preparación del barro para cerámica? ¿Cómo se ha hecho tradicionalmente? ¿Existen diversas técnicas? Si hace unos días os explicábamos los diferentes tipos de barro que podemos encontrar, hoy nos centramos en los pasos previos al moldeado. Así que, si tú también buscas respuestas a todas estas cuestiones, no te pierdas este post. Empezamos 😉

La preparación del barro: la técnica tradicional

Antes de moldear el barro, es necesario mezclar cuidadosamente la pasta. Debemos poner especial atención en eliminar posibles bolsas de aire y distribuir bien las partículas de barro. Si seguimos la técnica tradicional, artesanal, el amasado del barro realizará a mano. Muchos ceramistas prefieren este sistema ya que permite trabajar con cantidades pequeñas de arcilla y controlar mejor la textura y densidad. Por el contrario, una amasadora mecánica es más rápida aunque deberemos trabajar con mayores cantidades. En cualquier caso, si nos va a sobrar barro, podemos conservarlo envolviéndolo en una bolsa al vacío o en un recipiente cerrado.

Un truco para poder amasar fácilmente el barro es que este esté un poco más blando de lo necesario. Si trabajas con una mezcla dura, es mejor trocearla e intercalar trozos más tiernos. De esta manera, la preparación del barro será más cómoda y efectiva. Puedes añadir un poco de agua si ves que está muy chamotado, así se ablandará con mayor rapidez. Recuerda que el objetivo del amasado es que la pasta quede homogénea.

preparado del barro tecnica tradicional a mano

El tipo de amasado: ¿clásico o japonés?

A partir de aquí, encontramos dos tipos de amasado: el básico y el japonés. El primero consiste en extender el barro en una superficie dura, firme y absorbente para evitar que se adhiera. Para ello, podemos colocar en una mesa un lienzo o una tela fina, estirada y sujeta para evitar arrugas. Amasamos el barro estirándolo y plegando sobre sí mismo. Es conveniente hacer que el barro sobresalga un poco de la mesa y cortarlo. Este trozo se coloca sobre la masa y se mezcla de nuevo. Podemos repetir el proceso tantas veces como sea necesaria hasta conseguir una masa homogénea. Procura que no quede aire entre las capas.

Por otro lado, el amasado japonés requiere mayor experiencia, pero es el que permite eliminar mejor las bolsas de aire. Para realizarlo correctamente, necesitaremos trabajar sobre una superficie porosa. Apretamos la masa con la muñeca y palma de las manos para mezclar bien el barro. Repetimos el proceso, pero ahora con una mano levantamos el barro y lo giramos un cuarto de vuelta hacía el interior de la mezcla. Este proceso deberá repetirse al menos una diez veces, hasta conseguir una masa en forma de espiral. Continuamos amasando a un ritmo uniforme y un movimiento continuo, hasta que sea  homogéneo. Para asegurarnos, podemos cortar por la mitad la preparación del barro y ver si queda alguna burbuja de aire.

forma ceramica tipo de barro handmade

 Utilizar diferentes barros en una mezcla

Podemos utilizar diferentes tipos de barro para alterar el color o jugar con la calidad. Esto también nos permite una mezcla más maleable y fácil de amasar, hacerlo más resistente (añadiendo chamota) o conseguir un efecto marmoleado.

El marmoleado es un acabado muy utilizado ya que nos permite conseguir piezas originales y elegantes. Para ello, deberemos hacer un sándwich con capas de diferentes tipos de barro, una sobre otra. Cuando tengamos suficientes, deberemos presionarlas firmemente, amasando el barro hasta conseguir la consistencia deseada. Cuanto más amasado, más sutil será el efecto del marmoleado en la pieza.

ceramica marmoleado tecnica

¿Qué te ha parecido? ¿Serías capaz de preparar el barro siguiendo el método tradicional?

Nos vemos en el próximo post :)