El verano está a la vuelta de la esquina y ha llegado el momento de preparar nuestros muebles de madera exterior. Si quieres que luzcan como el primer día, atento a los consejos que os presentamos hoy.

Como sabrás, la madera es un material vivo que experimenta cambios según las condiciones a las que está sometido. El calor, el frío, la humedad o incluso la presión pueden alterar su estado y apariencia. No por ello debemos entender que sean más delicados. Si cuidamos bien nuestros muebles de madera exterior podremos disponer de ellos durante años o incluso décadas. Además, ofrecen un tacto y apariencia únicos, con mucho carácter, que los diferencia de los muebles de metal o plásticos.

consejos para cuidar de muebles de madera

Consejos para cuidar y mantener muebles de madera exterior:

Identifica el tipo de madera y sus propiedades

Para poder tratar correctamente nuestros muebles, es importante conocer el tipo de madera con el que están hechos. Si recordáis, en un post anterior vimos que maderas eran las más recomendables para intemperie. Aún así, las especies más utilizadas en el mercado son el eucalipto y la teca, más económicas.

Los realizados en eucalipto son los más económicos dentro del ramo mueble de madera exterior. Es una madera semidura, con tendencia a perder el color a partir de los 2 años de exposición a la intemperie. Necesitaremos así un cuidado más temprano y reiterado que con otros materiales, además de una protección más intensa.

Por otro lado, están los muebles de teca. Durante años la teca ha sido el material clásico, lo que disparó la demanda y el precio. En este caso, nos encontramos ante una madera dura y resistente, pero con ventajas cuestionables. De entrada, está su procedencia. La teca se sigue extrayendo en su mayoría por talas indiscriminadas en los bosques de Birmania. Sus propiedades son excelentes ya que los árboles talados son centenarios, lo que supone una agresión irreversible en la biosfera.

A ello debemos sumarle que trabajar la madera de teca no es nada fácil. El polvo desprende componentes tóxicos, afectando severamente los pulmones y la piel. Como en todo, depende de nuestra voluntad como consumidores saber el origen y condiciones con que se han fabricado los productos que va a comprar. En resumen pero, las exigencias de mantenimiento suelen ser las mismas que las del eucalipto aunque la dureza sea mayor.

¿Y los mejores muebles de madera exterior, con qué especies están fabricados? Las mejores opciones siguen siendo el Iroko, Elondo, Bubinga o Ipe. Su precio hace que no entren en el circuito de las grandes superficies comerciales. Ahora bien, son las que presentan una mayor dureza, resistencia y belleza. En consecuencia, su mantenimiento y cuidado será mucho menor.

Cómo cuidar y mantener muebles de madera exterior para que duren

Dónde los vamos a colocar los muebles de madera

Antes de comprar o montar nuestros muebles de madera exterior es aconsejable saber dónde colocarlos. Como hemos visto, la madera es un material al que le afecta las condiciones del exterior, por lo que deberemos ofrecer un entorno estable o resguardado. Evita las zonas más expuestas al Sol y la lluvia, así como las zonas donde pueda acumularse agua o haya goteras. Los porches, terrazas cubiertas o balcones con techo son las mejores opciones.

Si inevitablemente los muebles deben situarse en un espacio abierto, te aconsejamos que los coloques en el momento que los vas a utilizar. Otra opción es que los cubras totalmente con una tela impermeable, que los proteja de los rayos UV y la lluvia. Recuerda que las tormentas de verano suelen llegar sin avisar y pueden afectar los muebles si olvidas recogerlos o taparlos.

Protección ante el clima

 La madera es un material permeable, por lo que el agua, el Sol y la humedad son sus peores enemigos. Para protegerlos podemos pintar una capa artificial con aceites especiales, que podremos aplicar desde el primer día. El aceite de teca es uno de los más utilizados. Es ligero, fino y fácil de aplicar si bien contiene componentes químicos muy agresivos para la salud. Una alternativa más natural y económica, utilizada durante siglos, es el aceite de linaza. Presenta un color más amarillento, un olor más fuerte y un secado más lento pero penetra mucho más en la madera. De esta manera, conseguiremos un efecto protector más duradero.

Otra opción es el barniz o esmalte para intemperie, pero dura mucho menos y, al secarse, genera escamas y es muy difícil retirarlo. Por ello, es aconsejable optar por los aceites.

Es importante valorar si es necesario pulir la madera antes de aplicar el aceite. Por ello, el planning de cuidados mínimos que proponemos es:

Muebles de teca o eucalipto:

  • Si están poco expuestos o tienen menos de 5 años: pulir y pintar completamente cada 3 años.
  • Si estan muy expuestos o tienen más de 5 años: pulir y pintar completamente cada 2 años.

Muebles Iroko, Elondo, Bubinga o Ipe:

  • Pulir y pintar completamente cada 4 o 5 años.

Como veis, aunque los muebles de teca o el eucalipto sean más baratos, el coste de mantenimiento es mucho mayor. Y es que pulir, sobre todo al sol del verano, puede ser un duro trabajo que no siempre compensa. En cualquier caso, deberemos apurar todos los rincones, ayudándonos de limas o máquinas tipo Dremel para llegar a los encajes. De esta manera tendremos un color homogéneo, liso y elegante.

pintar proteger muebles de exterior o intemperie

La importancia de protegerlos del suelo

Aunque pueda parecer un detalle sin importancia, es aconsejable evitar el contacto de la madera directamente con el suelo. Podemos ayudarnos de tacos de goma o protectores metálicos para la base de las patas (muy útiles si el mueble va a ir sobre tierra). Así conseguiremos evitar que los pies absorban la humedad, provocando grietas o afecte su estabilidad.

Esperamos que estos consejos os hayan ayudado. Si tenéis cualquier duda, no dudéis en preguntarnos.

Nos vemos en el próximo post.